El vestido de mamá
Resumen:
Cuando me pongo el vestido de mamá me observo en todos los espejos de la casa. Hago muecas y hablo como si fuera otra persona. Es muy divertido.
Editado por: Universidade de Vigo
Cuando me pongo el vestido de mamá me observo en todos los espejos de la casa. Hago muecas y hablo como si fuera otra persona. Es muy divertido.
Editado por: Universidade de Vigo
Comentario:
A través de los ojos inocentes del niño el autor nos lleva a pensar en una sociedad ideal sin prejuicios, que no juzgue al que es diferente. Al niño le encanta un vestido de fiesta de su mamá (por sus piedras brillantes) y no duda en ponérselo e incluso salir con él a jugar al fútbol. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que la sociedad pone barreras al libre albedrío del individuo: primero nota que sus amigos lo miran extrañados y luego también se topa con la mirada de reprobación de sus padres. Sin embargo, el rechazo en ambos casos tiene distintos motivos: los compañeros se ríen de él porque ya parten de prejuicios de género en cuanto a las prendas de vestir (de hombres o de mujeres); sus padres temen que el vestido se estropee o manche si lo lleva para jugar al fútbol y le dicen que es un vestido para llevar en momentos especiales. La reflexión final del niño (¡Todos los momentos son especiales!) está llena de sabiduría e invita a los adultos a su propia reflexión: hay que aprender a disfrutar de cada momento; como decía John Lennon, la vida es eso que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes.